Un KPI es útil cuando define con precisión el fenómeno observado, su fuente, frecuencia, meta y responsable de interpretación.
Un KPI debe orientar una decisión
Un indicador útil tiene definición, fuente, frecuencia, meta y responsable.
Si nadie sabe qué hacer cuando cambia, probablemente solo está describiendo el pasado.
La rutina importa tanto como el indicador
El tablero necesita una cadencia: revisar, interpretar, asignar y verificar.
Pocos indicadores bien entendidos suelen generar más acción que una pantalla saturada.
Una pregunta para la operación
Antes de crear otro indicador conviene preguntar qué comportamiento revela, qué conversación activa y qué decisión concreta permite tomar.

